sábado, 15 de junio de 2013

Tema: Mapa Conceptual I

Consideraciones para el Diseño de un Canal de Distribución


La distribución es el instrumento que transfiere los productos/servicios, desde el fabricante al consumidor o cliente final.
Se requiere un método bien organizado para diseñar canales que satisfagan a los clientes y superen la competencia, por lo que recomendamos una serie de cuatro decisiones:

1. ESPECIFICAR LA FUNCIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN
Cada uno de los elementos puede tener una función especial o bien es posible que se asigne la misma a dos elementos. Por ejemplo: un fabricante de manómetro podrá servirse de intermediarios y de la publicidad del correo directo para convencer a los prospectos de que ha asumido el compromiso de darle mantenimiento al producto después de la venta.
Una compañía habrá de decidir si la distribución se empleará en forma defensiva u ofensiva. En el primer caso, procurará que sea tan buena como la de sus rivales, pero no necesariamente mejor. En una estrategia ofensiva, se valdrá de la distribución para obtener una ventaja competitiva.

 2. SELECCIONAR EL TIPO DE CANAL
Una vez especificada la función de la distribución en el programa global de marketing, se escoge el tipo de canal más adecuado para el producto de la compañía. En esta fase de la secuencia, se debe decidir si se utilizarán intermediarios en el canal y, de ser así, qué tipos de intermediarios.

a. Canales directos:
Cuando el fabricante vende directamente al cliente (por ejemplo, bancos, compañías de seguros,...). El fabricante tiene contacto directo sobre el mercado, lo que representa un fantástico “feedback” para la mejora del producto.

b. Canales indirectos:
Cuando entre el fabricante y el consumidor final se interpone algún intermediario.

3. DETERMINAR EL TIPO DE CANAL
La siguiente decisión se refiere a la intensidad de la distribución, o sea al número de intermediarios que participarán en los niveles de venta al detalle y al por mayor en un territorio. En esta decisión influyen directamente el comportamiento de compra del mercado y la naturaleza del producto. La intensidad de la distribución se puede establecer en tres grados:

a. Distribución Intensiva:
Se intenta llegar al mayor número posible de puntos de venta; de esta forma, el potencial de ventas crece a medida que la distribución se hace más intensiva. Los productos de compra muy frecuente, de primera necesidad, poco diferenciados y con precios unitarios relativamente bajos, son los más adecuados para este tipo de distribución (productos alimenticios). Tenemos que “peinar” la geografía, porque la gente va a comprar la comida y los productos de limpieza al supermercado más próximo.

b. Distribución Selectiva:
El fabricante decide que su producto se encuentre solamente en un número limitado de establecimientos. Es el tipo de distribución más adecuado para bienes de especialización, con una elevada imagen de marca y de producto (por ejemplo: electrodomésticos). El comprador se asegura en los establecimientos de confianza. Tenemos que encontrar las ubicaciones “clave”.

c. Distribución Exclusiva:
El empresario decide que su producto se adquiera en un único establecimiento dentro de un área determinada. Sus ventajas son que incrementa la imagen de marca, mejora el posicionamiento del producto, incrementa los márgenes comerciales y permite un control estricto sobre la política de precios y promociones. El producto es de élite, marca y no hay comparación. El cliente compra lo que quiere.

4. SELECCIONAR A MIEMBROS ESPECÍFICOS

La última decisión consiste en escoger determinadas compañías para que distribuyan el producto. En cada tipo de institución suele haber numerosas empresas donde escoger. La elección de un canal de distribución es decisiva y marca fuertemente el posicionamiento del producto con respecto al mercado objetivo. De igual forma, la intensidad con la que se dota al canal contribuye, de igual forma o incluso en mayor medida, a la buena o mala imagen del producto.

- Características de los productos: Los productos perecederos necesitan acortar el canal, para que el tiempo de entrega sea mínimo. Los productos industriales suelen ser vendidos directamente por el fabricante, ya que la función del intermediario no aporta ningún elemento diferenciador. Los productos voluminosos exigen la intervención de intermediarios que ayuden a minimizar las distancias.
Los productos de alto valor unitario suelen ser vendidos directamente por el fabricante y en exclusividad. Si por el contrario el precio no es elevado, la tendencia será alargar el canal con intensidad

- Características de la empresa: La dimensión de la compañía es un factor clave para la elección del canal. Si los recursos financieros acompañan podría llegar a considerarse interesante controlar el canal. Cuanto más grande sea la cartera de productos de la empresa, más posibilidades de crear un canal propio, buscando economías de escala. Los márgenes de un producto pueden aconsejar llegar directamente al consumidor (cuando son elevados); cuando esto ocurre, se optimiza la fidelización de los clientes. Puede interesar seguir los canales de la competencia o elegir caminos diametralmente opuestos.
“Los hábitos tradicionales de distribuir por los competidores crean hábitos de compra en los consumidores que son difíciles de modificar” (Santesmases).


- Características del mercado: Si la empresa está en un mercado concentrado o el número de clientes es pequeño, optará por una red de distribución propia .En función de los hábitos de compra (diarios, semanales, mensuales,...) y del tamaño de los pedidos se alargará o acortará el canal.



CURSO: INTRODUCCION A LA GESTION COMERCIAL
PROFESOR: ZAMORA VALDIVIA, MARIA GIOVANA
BLOQUE: GC-1A



Aquí nuestro Ejemplo de Mapa Conceptual:



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